Buenos Aires (1)

11 diciembre 2009 at 13:14 (ciudades) ()

A pesar de las 13 horas de vuelo desde Europa, a pesar de ser una de las ciudades más grandes de Latinoamérica y a pesar de sus múltiples atractivos, el turista tiene que visitar Buenos Aires en un solo día. No es suficiente para ver toda la ciudad, pero en la elección está la clave del éxito de un viaje. Hemos de alojarnos en un hotel, hostal, albergue, pensión, apartamento o casa de citas cercano a esa columna vertebral de la ciudad que es la Avenida 9 de Julio. Tras despertarnos no muy temprano y desayunar abundante café acompañado por dulce de leche, comenzaremos la visita en la que abarcaremos 12 horas de vida porteña.

Buenos Aires desde el cielo

Avenida 9 de Julio desde el cielo

El primer barrio al que nos dirigiremos será San Telmo, uno de los más castizos de Buenos Aires, o eso al menos es lo que aseguran las guías de viaje. Pasearemos por esas calles cuadriculadas fingiendo ser auténticos porteños y para ello saludaremos a las lugareñas con una ligera inclinación del sombrero (accesorio esencial para nuestro viaje por la ciudad) y un mascullado “Chau”. Se puede comprar cualquier cosa que uno no necesite en el mercadillo de artesanía de la Plaza Dorrego, al aire libre, o en el mercado de San Telmo, situado en un edificio de principios del siglo XX. Finalizaremos nuestra visita a este castizo y desconchado barrio con una ofrenda (preferiblemente de lo que acabamos de comprar) a los muertos de la fiebre amarilla de 1871 en la iglesia de San Pedro Telmo.

Mercado de San Telmo

Mercado de San Telmo

Tras esta primera toma de contacto con la ciudad realizaremos un acto obligado para todo turista a pesar de su inocuidad: la visita al barrio de La Boca. Es éste un conjunto de calles típicas, el problema es que no son típicas de Buenos Aires, sino de una imaginada ciudad de colores. Afortunadamente, podremos escapar de la calle Caminito y sus casas como las de los western de Hollywood (no hay nada detrás de las fachadas) para visitar el estadio Alberto J. Armando. Este burocrático nombre esconde uno de los templos del fútbol mundial, sede del club Boca Juniors, más conocido como La Bombonera. Por unos pocos pesos el hincha-turista podrá recorrer el estadio y fotografiarse junto a la estatua de Maradona, uno de los dioses de la Trinidad argentina. Por un poco más de plata (término arcaizante usado en este país para referirse al dinero) uno podrá asistir a un partido en La Bombonera. Con la entrada se incluye la experiencia de ser atracado por los aficionados locales y debutar en la Primera División argentina (siempre que se hayan cumplido los once años de edad). De todas formas, y recordando que hemos de visitar la ciudad en un día, recomendamos la primera y más rápida de las opciones.

La Bombonera

La Bombonera

Tras la visita a La Boca, el turista tomará (nunca “cogerá”) un colectivo. Este medio de transporte, desconocido en Europa, es una variante de nuestros autobuses que funciona, únicamente, a base de monedas, no de billetes. Tras bajarnos en la Plaza de Mayo, visitaremos rápidamente, y sólo por compromiso, los sitios más emblemáticos de esta zona: la catedral (que en realidad no parece una catedral), la Casa Rosada (que no es rosa) y el Banco Central de Argentina (que no tiene dinero). Al pasar por la puerta la Casa Rosada, residencia del Presidente del país, saludaremos a su inquilino, que, debido a la inestabilidad política del país, estará en ese momento realizando la mudanza.

Plaza de Mayo

Plaza de Mayo

Después, y tras esquivar una manifestación por (                                        ) [rellénese el motivo de la concentración con la que el turista se ha topado], dejaremos el bullicio por unos momentos y accederemos a la zona conocida como Puerto Madero. Es éste un barrio de lujo donde antes había tan sólo almacenes y por el que se pasean en piragua (por el canal) o a pie (por las aceras) los ejecutivos que trabajan en la zona. En este momento (si el calculo estimado se cumple) el turista comenzará a sentir hambre, pero evitará entrar en uno de los carísimos restaurantes de la zona. Para saciar el apetito caminaremos de nuevo hacia el centro de la ciudad y tras pasar por la puerta de Luna Park, recinto para conciertos donde sólo puede tocar Andrés Calamaro, llegaremos a la calle Florida. (Continuará…)

Puerto Madero

Puerto Madero

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